El trabajo de la Fundación en África empezó a principio de 2010 en Burundi con un proyecto de apoyo a las actividades sanitarias; desde 2014 operamos también en Madagascar, tanto con proyectos sanitarios como con proyectos de apoyo a las actividades escolares.

La República de Burundi está situada en África centro-oriental, en la Región de los Grandes Lagos, más precisamente en las orillas del lago Tanganika, debajo del ecuador; limíta con la República Democrática del Congo, Ruanda y Tanzanía. El País ocupa una superficie de 27.834 Km cuadrados, predominantemente colinar y montanõso, tiene una populación de más de 11.000.000 habitantes (2017) y un crecimiento anual medio del 3%.  La densidad de población es de más de 412 habitantes por Km² , con un índice de urbanización del 10% (el más bajo del mundo) y una expectativa de vida de 60 años (datos del 2017). El Producto Interior Bruto per capita es alrededor de 320 dolares anuales (2017), mientre el IDH (Índice de Desarrollo Humano, un indicator de desarrollo macroeconomico basado en la comparación del PIB per capita, de la alfabetización y de la expectativa de vida de una población) es del 0.400, que sitúa Burundi al puesto 181 de 185 paises analizados (2017). La edad media de la población es inferior a los 17 años. En 2017 la tasa de nadalidad fue del 41,3 por mil, mientras que la tasa de mortalidad fue del 8,8 por mil. En 2014 el número de los médicos era igual a 0,05 por mil habitantes. Cabe señalar que la OMS estima que menos de 2,3 operadores sanitários (médicos, enfermeros y obstetras) por 1.000 habitantes no son suficientes para garantizar la asistencia sanitaria primaria a una población. La tasa de mortalidad infantil  (el número de niños muertos antes de cumplir un año de vida en comparación con los nacidos vivos en el mismo año) es igual a 58,8 por mil (2017). Los niños menores de 5 años bajo peso (hiponutrición/malnutrición) representan un 25%.  Por último cabe subrayar que en Burundi es muy fuerte la percepción, por parte de la población, de la corrupción en el sector público y en la política; de hecho según la clasificación redacta cada año por parte de Trasparency Internacional, en 2018 el País ocupa el 10° lugar entre 180 naciones analizadas, peor que el año anterior.  Los idiomas oficiales son el Kirundi, idioma nacional hablado por toda la población, y el Francés; la Religión predominante es la Católica (65%), seguida por la Protestante (14% aproximadamente); sin embargo hay que destacar la continua expansión de la Religión Islámica. En Burundi hay dos grupos de población fundamentales, a menudo opuestos entre sí, los Hutus, que representan alrededor del 80% de la población, fundamentalmente agricultores, y los Tutsis, que representan la minoría (14%), dedicatos sobre todo al pastoreo y al comercio. También hay una pequeña minoría de Pigmeos (Twa), que viven en condiciones de extrema incomodidad y marginación. Burundi obtuvo la independencia de Bélgica en 1962 y desde 1966 es una República Presidencial.

 

Il Madagascar è la quarta isola abitata più grande al mondo con i suoi 587.000 km2 (quasi il doppio dell’Italia); ha una popolazione stimata di circa 25.000.000 (2017) formata da oltre 18 gruppi etnici originari dell’Asia, dell’Africa e dell’Europa, una densità abitativa di circa 42 abitanti per km quadrato, un tasso di urbanizzazione del 35% , una aspettativa di vita media di 63 anni ed un tasso di crescita annuo del 2,5%.  nel 1960 ottenne l’indipendenza dalla Francia e da allora è una Repubblica semi presidenziale. La religione prevalente è quella animista (quasi il 50% della popolazione). L’animismo raccoglie pratiche di culto nelle quali vengono attribuite qualità divine o soprannaturali a cose, luoghi o oggetti materiali, senza nulla di trascendente ( ad esempio la pratica della “risepoltura” dei defunti o Famadihana); circa il 45% della popolazione è Cristiana, mentre molto scarsa, ma in espansione, è la religione Mussulmana. A causa della sua collocazione geografica e della distanza dalla terra ferma il Madagascar ha conservato una grande quantità di flora e fauna unica nel suo genere, e che ne fa, assieme alla grande biodiversità ambientale, uno dei posti più belli ed interessanti del pianeta. Anche il Madagascar è un Paese povero e disagiato, con grande difficoltà della maggioranza della popolazione ad accedere anche ai servizi essenziali, peraltro tutti a pagamento.  Infatti Il reddito nazionale lordo pro-capite è di circa 440 dollari/anno (2017), mentre l’ ISU (indice di sviluppo umano) è pari a 0,519, che pone lo pone al 161° posto su 185 Paesi considerati. La mortalità infantile è pari al 41.2 per mille, mentre la percentuale dei bambini sotto i 5 anni sottopeso (per iponutrizione e/o malnutrizione) è il 36,8 % (2017). Il numero dei Medici era, nel 2012, di 0,14 medici ogni 1.000 abitanti, molto inferiore al numero necessario per garantire una adeguata assistenza sanitaria primaria alla popolazione. Anche in Madagascar è alta la percezione della corruzione nel settore pubblico e nella politica; infatti, secondo la classifica stilata da Trasparency International, nel 2018 il Madagascar si trova al 22° posto su 180 Nazioni esaminate.

aggiornato 7 Ottobre 2019                                                                                                                                                                               Piero Petricca